Aunque los tiempos han cambiado bastante y junto con ellos las estaciones climaticas, el otoño tiene ese aire de melancolia y poesia que invita al encuentro y a la pausa reparadora. Se amontonan recuerdos y las fragiles notas de cada instante le dejan el espacio a la sinfonia armoniosa de nuestras vivencias. Donde quedo el encuentro amoroso a la luz de tantos sueños, donde fueron los proyectos que juntos pudimos construir, donde la piel junto a la piel que nos une en el claro abrazo de un instante de amor. Estan siempre vivos en cada uno de nosotros y la ilusion permanente de hacer de cada dia un acto de amor.
Solamente eso un gesto de amor para poder elaborar el armonioso silencio de los pequeños momentos de felicidad, el inmenso placer de un instante de a dos, la simple geografia de un cuarto cualquiera para acunar la pasion que se enciende y prolonga en el tiempo la certeza de poder amar.
Un cielo con ese claroscuro de una tarde de otoño, un lapiz, un papel, socios al fin de una esperanza hecha rima, claro que podemos disfrutar de las pequeñas cosas, esas que cuando transitamos el camino maravilloso de la vida, nos pintan como el mejor cuadro del pintor mas afamado, que estamos vivos, que no transitamos solamente este tiempo, lo hacemos nuestro para siempre, porque tambien podemos conquistar la esperanza de un mañana de a dos. El otoño, esa hermosa melancolia de una hoja que cae y de una nota para la melodia de nuestros sueños.............

No hay comentarios:
Publicar un comentario